miércoles, 30 de septiembre de 2009
Madrid 2016, un sueño
Chicago, Rio de Janeiro y Tokio son las ciudades rivales y sus tarjetas de presentación, como en el caso de la madrileña, son excelentes. Cada candidata tiene sus ventajas e inconvenientes, pero Madrid puede estar tranquila porque desde que cogió el relevo de Sevilla para traer de nuevo las Olimpiadas a España, ha desarrollado un trabajo excepcional que ha tenido como principal consecuencia un proyecto sólido sin prácticamente sombras.
Aspectos económico-deportivos al margen, Madrid cuenta con una carta que la diferencia del resto: el masivo apoyo social. Madrid y el país entero se han movilizado por estos juegos y el COI no puede pasar por alto este factor. A día de hoy, ninguna otra candidata podría aventurarse a decir que le sobran voluntarios para los Juegos. En Madrid las olimpiadas son un sentimiento real que ha calado hondo en los ciudadanos a diferencia de lo que ocurre en otras ciudades que detrás de la foto hay un vacío prácticamente total. En Madrid las olimpiadas serán tratadas como lo que son, la cita deportiva más importante de todas las que se disputan y su trato será exquisito. No hay ni mayor ni mejor garantía que Madrid, una ciudad casada con el deporte, para hacer de los juegos del 2016 los mejores de la historia.
La suerte está echada y solo toca esperar. Mejor evitar pronósticos basados en percepciones subjetivas porque no conducen a nada. Otra cita del padre de los Juegos Olímpicos modernos, Barón de Coubertain, dice lo siguiente “Lo mejor que tienen los sueños es que se pueden hacer realidad”. Solo puedo añadir aquello de “Yes We Can”.
lunes, 28 de septiembre de 2009
Ricky Rubio MVP
Ricky no conocía lo que era ser el centro de atención en otro escenario que no fuera el de la combinación de su edad y talento. Tampoco estaba acostumbrado a ser el malo de la película y en el escenario en el que se encontraba, lo iba a ser al menos para los que habían sido sus fans en Badalona. Solo ante el peligro, pero con el temple de los clásicos héroes del oeste, Rubio fue fiel a sus principios. Sin titubeos tomó sus decisiones dependiendo de cómo soplaban los vientos hasta que finalmente llegó el día en que todas las partes convergieron en un punto común y carpetazo. Caso cerrado aunque en el camino se quedaron algunas heridas sin cicatrizar que todavía darán que hablar en los próximos meses.
A sus dieciocho años su vida sigue más revolucionada que la de cualquier otro compañero de quinta, pero el Ricky de hoy no es el mismo que el que, por ejemplo, fue a Pekín a disputar los JJOO. Su etapa como niño prodigio se desvanece y da paso a un futuro lleno de posibilidades y responsabilidades. Rubio inicia una nueva etapa en un ambicioso Barça con un lucrativo contrato en el bolsillo, mantiene intactas las perspectivas de dar el salto a la NBA en un par de años y goza de una cobertura mediática de estrella. Lo tiene todo de cara para convertirse en la referencia del baloncesto nacional en pocos años, pero no será un camino fácil y tampoco gradual. A partir de esta temporada, a Ricky Rubio, una de las estrellas del Barça y de la liga, se le exigirá más que nunca y eso conlleva grandes dosis de presión. No habrán excusas que valgan y los resultados deportivos dictarán sentencia sobre el acierto del fichaje más caro de la historia del baloncesto español. Afortunadamente para el jugador, si las críticas arrecian en algún momento, no le pillarán por sorpresa porque sin ir más lejos, Rubio ya vivió su particular calvario en Polonia cuando en los primeros compases del europeo no encontraba la medida a los sistemas de Sergio Scariolo. Su calidad, el apoyo de sus compañeros y la presencia de su familia le ayudaron a superar el bache y a convertirse en mejor jugador.
Ricky Rubio será uno de los protagonistas de la temporada y seguro que el debate en torno a su figura se prolongará hasta final de curso cuando se podrá valorar su rendimiento en función de la estadística y del número de títulos que logre su club. Los casi cuatro millones de euros que ha pagado el Barça a la Penya en concepto de traspaso será la mecha que mantenga viva la polémica, pero Rubio no ha tardado en hablar de la mejor forma que sabe, con su juego. En la final de la Lliga Catalana que le enfrentó precisamente a su ex equipo, el Joventut, Ricky no se arrugó y dirigió con mano maestra a los azulgrana que apabullaron a los verdinegros. Por cierto, Ricky Rubio fue el MVP.
jueves, 24 de septiembre de 2009
Falacias y Oro
Acostumbrarse al sabor de la victoria es rápido, pero tras unos días de euforia desenfrenada y ya recuperada la serenidad habitual, es preciso repasar objetivamente los delicados momentos que se vivieron durante la primera fase del europeo. Tras el oro llega un período para la reflexión sobre el combinado nacional. Sin rodeos, me han surgido algunas dudas sobre el futuro que espera a la Selección tras comprobar la facilidad con la que se quebrantó la unidad en torno al equipo cuando llegaron los malos resultados. De la noche a la mañana, las palabras de amor desaparecieron y estalló la presión mediática.
Bajo mi punto de vista, lo dije en su momento por activa y por pasiva en las retransmisiones de Antena 2000, difícilmente se pueden comprender las feroces críticas que se lanzaron contra la Selección cuando los resultados no acompañaron. Y no por las críticas en sí, que entiendo que si el juego no es el esperado se hagan, pero es que en este caso las palabras eran dardos envenenados que tenían como única misión dañar la integridad del grupo. No olvidemos que en determinados sectores el mal ajeno puede llegar a ser muy lucrativo si se mueven los hilos adecuados. Poco importó el escaso tiempo de adaptación del nuevo técnico o los numerosos problemas físicos que asolaron a los jugadores españoles. No cabe duda de que ha llegado al baloncesto, al menos a las citas más populares, el estilo chabacano de la prensa rosa.
El análisis deportivo es subjetivo y allá cada uno con sus opiniones, pero cuando el cuento que se sale de la pluma no se ajusta a la realidad, es una falacia. No tiene otro calificativo. Cierto que España no empezó bien el torneo, pero de ahí a hablar de un mal ambiente en el vestuario media un abismo. Muchas piedras fueron lazadas y muchas manos escondidas. Tras una derrota, un juego atascado y viendo como los cuartos se alejan, ¿qué se podía esperar de unos chicos que llegaron a Polonia ilusionados por colgarse el oro que se les escapó dos años antes en Madrid? Lo normal era que los jugadores no estuvieran precisamente dando botes de alegría. Afortunadamente, el tiempo y la medalla de oro dio y quitó razones.
¿Qué sucederá en Turquía 2010 si España no se cuelga una medalla? Esta es la reflexión que nos debemos hacer todos. De nuevo, España será uno de los combinados favoritos para alzarse con el título, pero no hay garantía alguna de que se cuelgue metal. Tenemos que estar preparados para la derrota porque ganar siempre, como ya comenté en un artículo anterior, no está al alcance de nadie. Sin ir más lejos en Polonia solo hubo un ganador, dos se llevaron el premio de consolación y la mayoría se fueron a casa con la cara compungida. Cuando lleguen las vacas flacas, sea de aquí a un año o diez, deberemos aprender a aceptar nuestro papel y trabajar duro para recuperar el estado actual en el que nos movemos como peces en el agua. La derrota no debe contentarnos, pero tampoco debe ni asustarnos ni avergonzarnos.
Disfrutemos de la cima.
lunes, 21 de septiembre de 2009
The Gold Team
El cuento no podía tener otro final que con una España en lo más alto del podio disfrutando de su condición de campeona del Eurobasket 2009. Final feliz para una nueva entrega de la Ñ. La generación de oro del baloncesto español sigue agrandando al que ya es por méritos propios uno de los mitos del deporte nacional. Si a modo de resumen hacemos un breve repaso a las últimas cuatro grandes citas comprobaremos que los resultados difícilmente podrían ser mejores: campeones del mundo en Japón 2006, subcampeones de Europa en Madrid 2007, subcampeones en Pekín 2008 y campeones de Europa justo ayer.
La final no tuvo mucha historia si nos ceñimos al aspecto meramente deportivo porque fue un calco de lo que había sucedido anteriormente en semifinales ante Grecia, en cuartos ante Francia o ante los anfitriones, Polonia, en el último y decisivo partido de la segunda fase; España aplica una marcha extra a su juego y desde el salto inicial marca las distancias. La intensidad defensiva es la base a partir de la cual España desarrolla su juego y los jugadores son conscientes de que no puede haber excepción en la tensión defensiva; todos tienen una misión que cumplir y si uno falla, hará fallar a todos. A partir del sacrificio conjunto, la Selección asfixia al rival que no encuentra vías de anotación y le somete a un juego de despropósitos.
Serbia se antojaba como un oponente complicado, de hecho nos hizo morder el polvo en el partido inaugural del Eurobasket, pero ayer no estaba en el guión que fuera su día. España saltó al parquet con la convicción de que si se mantenía fiel a sus principios, Serbia no tenía opciones y el Oro no se escaparía. Así fue, desde el primer cuarto la diferencia en el marcador no dejó de aumentar hasta rozar la treintena en varias fases de la segunda parte. Una vez más Pau Gasol fue el guía espiritual de los españoles con una lectura del juego soberbia y dejándose notar en cada acción. A partir de él, el resto de jugadores cumplieron con el rol que tienen asignado y compartiendo un denominador común: no tenían dudas de cómo iba a acabar la fiesta.
Alguien puede pensar que el torneo estaba descafeinado viendo la aparente comodidad con la que España ha superado cada eliminatoria, pero nada más lejos de la realidad. Para ganar con la solvencia mostrada por el combinado nacional, se tiene que trabajar muy duro y combinar grandes dosis de talento, mentalidad ganadora y motivación a raudales. Por otra parte, el automatismo flexible del juego español no es fruto de una semana de trabajo, sino todo lo contrario, de muchos años sacrificándose y creyendo en una filosofía de juego. Si el desenlace fue relativamente cómodo, es mérito del excepcional trabajo que se ha venido realizando los últimos años en torno a este grupo.
Llegábamos a Polonia como claros favoritos al oro, pero el destino es caprichoso y nos tenía preparado un último obstáculo. La Selección sufrió una plaga de micro lesiones a lo largo de la preparación que provocó en los compases iniciales del torneo que la dinámica del juego español no tuviera la frescura habitual. La falta de ritmo y efectivos nos hizo perder dos partidos, Serbia y Turquía, y la clasificación para cuartos no se certificó hasta una emocionante última jornada de fases. Se alzaron voces críticas que no tardaron en generar el debate y la polémica sobre el equipo. Sergio Scariolo fue uno de los objetivos más claros de los clásicos oportunistas que siempre están agazapados esperando su oportunidad para dar la nota. Crueles y desafortunados, atacaron la supuesta injerencia de Scariolo en el que había sido consensuado como el aspecto más sólido del combinado, la cohesión del grupo. El técnico transalpino nunca perdió la compostura y supo tirar del carro a pesar de la presión a la que estaba siendo sometido. Los jugadores tampoco se dejaron afectar por las críticas del momento y lograron sobreponerse a la desagradable situación a base de entrega e ilusión por alcanzar la meta.
No es justo destacar a un jugador por encima del resto, pero tampoco lo sería no hacer una mención especial a Pau Gasol. Elegido MVP del europeo, el mayor de los Gasol se ha consagrado como uno de los jugadores más determinantes de la historia del baloncesto. Pau es el líder de la selección y, como repetí una y otra vez en las retransmisiones en la 95.2 FM en Catalunya, su talento natural marca las diferencias allá donde esté. Con un anillo de la NBA en su poder, a Gasol solo le queda colgarse el oro en unas olimpiadas para tener el repoker.
En definitiva, España ya tiene su oro y han quedado saldadas algunas deudas del pasado.
sábado, 19 de septiembre de 2009
Preparados, listos, ¿ORO?
No hay montaña demasiado alta para la generación “Ñ” y mañana volverá a disputar una final, la segunda en un Eurobasket en los últimos tres años. La semifinal de hoy ante la renovada Grecia ha sido otro partido plácido para los nuestros que una vez se hicieron con el ritmo de la competición allá por el choque ante Lituania, solo han hecho que progresar. Quedan lejos las críticas y las dudas sobre el grupo tras unos primeros compases de europeo renqueantes, hoy todo son alabanzas y signos de admiración y reconocimiento. Lo que son las cosas, una derrota más y ahora estaríamos ondeando la bandera de la revolución.
Respecto al duelo en semifinales, ninguna novedad; cuando España hace lo que mejor sabe hacer, crear desde la defensa, el rival sufre un gran desgaste que acaba por pagar muy caro. En los últimos años lo hemos visto en repetidas ocasiones; España pone la directa desde el salto inicial; imprime un ritmo frenético en defensa que permite ir distanciándose del rival hasta romper el partido definitivamente allá por el tercer cuarto. Hasta cierto punto, la solvencia española en las rondas se ha convertido prácticamente en una rutina muy meritoria, pero ya sabemos que tarde o temprano llega el coco.
Mañana el coco será Serbia que superó a una torpe Eslovenia en una prórroga a la que nunca se debió llegar si Lakovic y compañía hubiesen aprovechado sus ventajas. Serbia nos ganó el partido inaugural del torneo y nos empujó a un abismo del que nos costó mucho salir. La venganza se sirve en plato frío, aunque no será el caso de mañana porque el ambiente ya está caldeado. ¡Es una final!
No hay secretos para la final, todas las cartas están sobre la mesa y quien imponga sus virtudes se colgará el oro. No cabe duda de que vista la evolución del combinado de Sergio Scariolo en estas dos semanas, la favorita es España. Talento, experiencia, motivación, etc.. ; no le falta ningún ingrediente a la Selección o al menos ninguno insalvable. Por su parte, los serbios son jóvenes e impredecibles pero a diferencia de otras citas, este grupo quiere ganar y olvida egos y guerras personales por el bien del equipo. Ya les conocemos y sabemos que los serbios son peligrosos; tienen talento a raudales, jugadores en todas las posiciones y un director de juego de muchos quilates, Teodosic. Si la defensa ha sido la gran artífice de estar en la final, mañana será la clave para lograr el oro. No debemos bajar la guardia y sí seguir el camino trazado en estos años: humildad y mucho trabajo. La final de Madrid la perdimos cuando lo teníamos todo a favor; mañana se repite la situación y, sin olvidar que todo puede suceder en una final, merece la pena hacer todo lo que esté en nuestras manos para que logremos nuestro primer oro.
“Pick & Roll” retransmitirá mañana la final a partir de las 21 horas. Para escucharnos lo podéis hacer accediendo a Bkball.Net o en el 95.2 en Catalunya.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Pau Gasol, sin más
Pau comenzó el europeo con falta de ritmo, su fractura en el dedo no le había permitido participar de los ensayos previos, y su rendimiento no era al que nos tenía acostumbrados. España pagó muy caro la falta de acierto de Pau y ante Serbia llegó el primer tropiezo que posteriormente se repitió ante Turquía y que nos complicó la vida. Pasamos de ser considerados unánimemente los máximos favoritos para el oro a hacer frente a la posibilidad de no alcanzar los cuartos de final. Hoy el miedo a quedarnos fuera y tener que ver como otros combinados luchaban por las medallas tan solo es un recuerdo y, a pesar de que esto sucedió hace cuatro días, parece lejano. El éxtasis del partido de ayer borra todo sufrimiento anterior y donde antes se veiamos un grupo sin feeling, ahora vemos un equipo hambriento de títulos.
Living la vida loca
Vaya partido el de ayer. Todavía me cuesta creer la meteórica evolución del juego de España en los tres últimos partidos, aunque el descalabro absoluto de los franceses en cuartos también merece un punto y aparte. Nuestros vecinos llegaron al partido de ayer creyéndose los reyes del mambo tras sumar victorias con relativa facilidad en las dos primeras fases y pecaron de excesiva confianza. Tengo la sensación que respetaban a España de boquilla, pero que de puertas hacia dentro, en Francia pensaron que España estaba en plena crisis de identidad. Sin ir más lejos, en las 24 horas previas al encuentro de cuartos apercibí ciertas actitudes de los jugadores franceses muy similares a las que suelen tener los NBA cuando participan en citas internacionales. Principalmente en su convicción absoluta de que todo gira a su alrededor. Los aires de superioridad franceses fueron un gran aliado para el talento de los de Scariolo que saltaron al parquet más motivados que nunca. Sabíamos que la defensa no estaba funcionando como esperábamos, pero no tardamos en ver como a Tony Parker se le nublaba la vista con la intensidad de Ricky Rubio que no necesitó más de un minuto para hacer terrenal al Spur.
No se puede destacar nada en concreto de la Selección porque en cuartos tuvimos una versión parecida a la España de la final de Pekín. Desde la defensa controlamos el partido y Sergio Scariolo movió las piezas con acierto encontrando los recursos adecuados en cada momento. De Pau Gasol hablé en el primer párrafo, pero me quedé muy corto. Pau está en su mejor momento como profesional y una vez recuperado el ritmo de competición, no hay rival que le pueda detener. Su presencia empequeñece a la del mismísimo Parker y convierte a España en la clara favorita para el oro. Decir otra cosa no sería objetivo. Por cierto, en este segundo intento me sigo quedando corto.
No quiero caer en el mismo error que los franceses y pecar de exceso de confianza, pero no tengo dudas que la final está cerca. Ni Turquí ni Grecia deben representar un obstáculo insalvable para España. Sea quien sea el rival, mañana tenemos que jugar nuestro partido. No os olvidéis, desde las 18.30 horas retransmisión en directo en Antena 2000 (95.2 FM en Catalunya y también a través de la Web www.antena2000radio.com).
jueves, 17 de septiembre de 2009
Spain is Back
Ayer llegamos al estudio de la 95.2 FM con la idea de que no sería fácil superar a los locales y que nos tocaría sufrir hasta el último suspiro, pero tras unos primeros minutos de gran acierto, quedó claro que mientras unos estaban en su salsa y que la presión no la sentían, los otros estaban pagando cara su inexperiencia y la falta de recursos. Afortunadamente, los primeros eran los españoles.
Se pueden destacar varios aspectos de los de Scariolo. Por ejemplo, Pau Gasol sigue su línea ascendente en este torneo y cada partido que disputa le sirve para mejorar su estado físico. La fractura del dedo está olvidada y su seguridad está por las nubes. El Pau de ayer recordó al jugador dominante que ganó su primer anillo el pasado junio compartiendo protagonismo en Los Angeles Lakers con Kobe Bryant. Varias de las canastas que logró Pau combinaron talento, agresividad y perseverancia; ¿se puede pedir algo más? Me parece que no. También contamos con el extraordinario acierto de Juan Carlos Navarro que anotó siete triples en nueve intentos. El Navarro de ayer fue ese jugador imparable que atormenta y desquicia a la defensa rival dado que cuando tiene el día no hay sistema defensivo que contenga la explosión de su talento. No siempre rinde igual, pero “la bomba” apareció en el partido oportuno. Rudy, Garbajosa, Reyes y un atinado Mumbrú también transmitieron buenas sensaciones y se sumaron a la fiesta española cuando tuvieron ocasión. El esfuerzo defensivo también está en una línea ascendente y los balances rápidos dejaron menos opciones de canasta fácil al rival. El trabajo defensivo se vio beneficiado por la comodidad del resultado y la precipitación de los polacos, pero no siempre será así.
No todo puede ser positivo y seguimos con problemas en el puesto de base. Ricky Rubio mejora, pero todavía no tiene la confianza de la que hacía gala en la Penya. Rubio progresa, pero muy lentamente y su producción ofensiva debe mejorar. Tanto la dirección como en la anotación, estamos viendo a un Rubio a medio gas y España lo está pagando caro. Los otros dos bases, López y Cabezas, no están aportando gran cosa. Dan descanso a Rubio, pero su presencia sobre el parquet se caracteriza por la neutralidad; prácticamente no aportan nada. Hasta la fecha la dirección está siendo un punto débil de la Selección y será difícil que a estas alturas veamos grandes cambios.
Hoy, en cuartos, toca la “enebeizada” Francia, probablemente el conjunto más en forma del torneo. La selección gala ha mantenido un nivel muy alto desde a primera fase y se presenta como un rival altamente complicado. En la previa de la retransmisión de esta noche, a eso de las 21 horas, analizaremos a este espectacular combinado. Os espero en el chat.
martes, 15 de septiembre de 2009
Yes We Can
El balance del torneo se debe realizar a partir del domingo, espero que no antes por lo que representaría para nuestros intereses, por mucho que en el entorno se palpe un sentimiento de frustración por no ver al equipo que todos esperábamos. En las retransmisiones que el equipo de “Pick & Roll” está realizando en Antena 2000 (95.2 FM en Catalunya y en Antena2000radio.com para el resto del país) he repetido en diversas ocasiones que no se puede ganar siempre a pesar de lo bien acostumbrado que estamos y que pretender hacerlo es apartarse de la realidad. Nadie puede ganar siempre al igual que no hay una verdad absoluta. En el baloncesto actual las fuerzas se están equiparando rápidamente y mantenerse en lo más alto debe ser una aspiración pero nunca una obligación. Ahora bien, en ningún caso estoy afirmando que tras la reciente etapa de éxitos, España está a las puertas de entrar en un ciclo negativo, simplemente presento un posible escenario en el que España no esté luchando por las medallas y si lo estén otros combinados que están madurando un grupo de jugadores muy interesante. Lógicamente ésta situación es una posibilidad, pero no descarto otras versiones más positivas como que la llegada de nuevos talentos como Rubio, Llull o Claver relance el “proyecto Ñ” en las próximas citas, el Mundial de Turquía será una buena oportunidad, y que España mantenga su estatus de favorita durante la próxima década.
La visión crítica es necesaria y sin ella probablemente desaprovecharíamos la capacidad del ser humano para progresar y desarrollarse, pero ser objetivo con la realidad no significa, centrándome en el combinado nacional, que todo está mal cuando las cosas no salen como nos gustaría o cargar las tintas con quien peor nos cae. El análisis pormenorizado de todos los factores que influyen en una concentración como la del Eurobasket debe servir para identificar decisiones tomadas que quizás no han sido acertadas y que haya tenido como consecuencia una España diferente a la que todos esperábamos.
Como dije previamente, se tiene que hacer balance en el momento oportuno y ése todavía no ha llegado. De momento España está inmersa en plena competición y tiene por delante un partido decisivo que si se gana puede hacer olvidar muchas de las penas vividas estos días, pero que si se pierde, puede desencadenar una revolución controlada.
De momento, YWC.
domingo, 13 de septiembre de 2009
Eyes of the tiger
Ayer en los estudios de la 95.2 no dábamos crédito al partido que acabábamos de retransmitir. Éramos cuatro, tres de locución y otro más en los controles, y todos habíamos pronosticado una victoria española. Quizás la ilusión por recuperar sensaciones recientes nos provocó un exceso de confianza, pero quien más quien menos pensaba que el combinado dirigido por Sergio Scariolo lograría la segunda victoria en Polonia.
El partido se desarrolló por unos derroteros que no invitaban al optimismo y pronto nuestros planteamientos de la previa quedaron obsoletos. Los turcos estaban muy cómodos sobre la pista y se les veía confiados en sus opciones. Se notaba que contaban con dos victorias y que la segunda fase no se les podía escapar. Todo lo contrario que a nuestros jugadores quienes a medida que pasaron los minutos perdieron la frescura hasta llegar a un punto en el que la presión por lograr la victoria coaccionó el talento. Una vez más vimos como la defensa no estuvo todo lo agresiva que debiera y como las pérdidas constantes condicionaron el juego español.
viernes, 11 de septiembre de 2009
La tortilla de patatas
Realmente la Selección no ha ofrecido buenas vibraciones en los tres primeros partidos en Polonia, pero antes de que cunda el pánico es necesario hacer una reflexión para comprender los motivos que han conducido a este grupo a una preocupante inconsistencia. Por ejemplo; la llegada de Sergio Scariolo al banquillo ha significado un cambio de sistemas y estrategias que los jugadores necesitan un tiempo para digerir, los continuos problemas físicos no están permitiendo que el grupo adquiera una dinámica explosiva y, por último pero no menos importante, los rivales han llegado muy motivados a la cita y, sin que suene mal, mancos no son.
Martini, amigo y analista en las retransmisiones que hacemos en la 95.2 en los partidos del europeo, es una de las voces más críticas con la Selección y obviamente tenemos nuestras disputas amistosas. Entiendo que su vehemencia en sus críticas va ligada a las altas expectativas que tenía depositadas en este Eurobasket, pero su caso es, espero que no se moleste, un claro ejemplo de “bajada de las nubes”. Pasamos de ser los grandes favoritos a un equipo ramplón y sin los matices de que diferencian a los mediocres de los buenos. Bajo mi punto de vista, ni tanto ni tan poco. España es un muy buen equipo que como cualquier combinado necesita de una serie de condicionantes para ofrecer lo mejor de sí mismo. Sería un caso parecido y, me meto de lleno en un territorio espinoso como es la cocina, a lo que sucede con la tortilla de patatas. Si un día te ha salido la tortilla que siempre has soñado, más vale que hayas apuntado todos los pasos, tiempos e ingredientes para poder replicar el proceso en el futuro porque como no seas sistemático, cada tortilla tendrá un sabor y textura diferente. A veces mejor y en otras peor, pero aunque la base sea la misma, el resultado diferirá de un día a otro.
Turquía, Lituania y Polonia son nuestros siguientes rivales y hay motivos para estar más concentrados que nunca. Los tres combinados son peligrosos por diferentes razones como ya hemos comprobado estos días de torneo, pero España necesita como mínimo dos victorias y debe ir con descaro a por ellas. El primer partido ante Turquía es el más importante dado que si sumamos la victoria es muy probable que tengamos un punto de inflexión en la trayectoria de España.
En mi próximo comentario entraré en el análisis de Turquía que me parece un equipo muy completo.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Si, no si, no…. SI!
Seguimos sin ver a la España que nos gustaría, pero también es cierto que poco a poco el equipo de Scariolo ofrece destellos de calidad. Hay una serie de puntos negros en el juego español que todavía no se han resuelto como son el altísimo número de pérdidas de balón no forzadas o la inexplicable irregularidad defensiva. Si no solventamos estos dos aspectos, tendremos pocas opciones en las rondas. Debemos de atajar de cuajo los pases blandos o complicados en la zona porque no estamos atinados; o se escurren entre las manos del que recibe el pase o directamente la pelota cruza la línea de fondo. La defensa debería ser nuestra seña de identidad y estamos muy lejos de conseguirlo. En este punto Scariolo es el responsable de apretar las clavijas a sus pupilos porque en las dos victorias ante Gran Bretaña y Eslovenía, los despistes defensivos podrían haber tenido consecuencias graves. Los tiros libres también están siendo un problema, pero en esta faceta del juego debemos confiar en que poco a poco las muñecas calienten y los porcentajes aumenten.
Por otro lado, también tenemos que apreciar los aspectos positivos del combinado español que si miramos por encima de la niebla pesimista los hay. Por ejemplo, ha habido una clara mejoría desde el primer partido del torneo ante Serbia o incluso del disputado la semana anterior ante Lituania y que fue el último partido de preparación. España ha mejorado su dinámica de juego en general y las revoluciones han aumentado, aunque por el momento todavía no se ha alcanzado el juego que todos esperamos. La recuperación de Rudy Fernández es vital para los esquemas del combinado nacional y el rodaje de Pau Gasol tras su lesión es muy positivo. Otros jugadores como Marc Gasol o Alex Mumbrú tienen que aportar más, pero todavía hay tiempo para ello.
El sábado toca Turquía, pero ya habrá tiempo de analizar las bondades Turkoglu y compañía.
Don’t worry, be happy
El partido también deparó otra noticia positiva, la vuelta de Rudy Fernández. El mallorquín se deja notar siempre que está y representó un soplo de aire fresco para la dinámica del juego español. Con Rudy en la pista las revoluciones aumentan y el equipo gana tanto en fluidez ofensiva como en agresividad defensiva. Su participación ayer fue importante porque hoy, ante los eslovenos, Rudy tendrá que asumir mayor responsabilidad. España necesita esta victoria para pasar a la segunda fase con las opciones intactas, luchar por la primera posición del grupo y así enfrentarse en cuartos a un rival teóricamente más débil.
Ya dije en mi comentario de ayer que la crítica compulsiva es un recurso muy fácil y que cuando las cosas no salen como uno desea recurrimos a ella de manera prácticamente rutinaria. Personalmente prefiero asociarme con otro forma de ver las cosas, aquella del “don’t worry, be happy”; es decir, vamos a disfrutar del presente que ya tendremos tiempo de sacar conclusiones.
Por cierto, en la retransmisión del partido de ayer por la 95.2 FM en Catalunya y en Internet para todo el país (antena2000radio.com), estuvimos de enhorabuena ya que los oyentes fueron los grandes protagonistas. El chat echó humo durante las dos horas de retransmisión y fue una fuente de inspiración constate para los que estábamos en el estudio. Hoy queremos más de lo mismo, así que os esperamos a todos a partir de las seis de la tarde.
martes, 8 de septiembre de 2009
Segundo Round: Gran Bretaña
Ayer: día de debuts
Ayer debutó España en el Eurobasket y “Pick & Roll, La voz del baloncesto”, también lo hizo en nuestra nueva casa, la 95.2 Antena 2000. Para nosotros no fue el debut soñado en un día tan relevante, queríamos que nuestra primera retransmisión en la cita continental tuviera otro final, pero poco podíamos hacer desde el estudio en Barcelona para que la Selección encontrara una dinámica positiva. Independientemente del traspiés deportivo de la Selección, estamos satisfechos de ser uno los pocos medios, ahora me refiero a “Pick & Roll”, que tienen la posibilidad de ofrecer baloncesto en directo. Sin duda alguna todo un privilegio en una época en la que los medios de comunicación no apuestan por el deporte de la canasta y que las inversiones publicitarias han caído de manera drástica. Conviene no olvidar que la 95.2 ha sido valiente y ha apostado fuerte por el basket.
Fue un primer partido soso, para que nos vamos a engañar, y además nos llevamos la peor parte, la derrota. La lectura positiva es que si nos atenemos al dicho de que siempre tiene que haber un mal día en cada torneo; España ya ha cubierto su cupo y de lo que se trata ahora es de evitar que haya otro. Hoy toca una voluntariosa Gran Bretaña y en menos de 24 horas un hueso muy duro de roer como será Eslovenia. Los británicos tienen algunos nombres conocidos en España, pero su vuelta a una gran competición tiene como gran objetivo el de adquirir experiencia para el futuro inmediato, ahí está a la vuelta de la esquina las olimpiadas del 2012. De Eslovenia me espero lo mejor en este Eurobasket, aunque en estos casos en los que deposito mi total confianza en un equipo, es cuando me llevo una sorpresa negativa. De todas formas, si Eslovenia se empeña en dejarme mal, yo estaré encantado porque España será la gran beneficiada. A priori, la eslovena es una selección de presente formada con jugadores de gran nivel como Smodis, Lakovic o Lorbek que tiene el potencial para plantar cara a cualquier combinado del Eurobasket; entre ellos el de España. Una cosa no quita la otra y si bien Eslovenia es un gran equipo, España también lo es y mejor. De todas formas, mañana ya tendré tiempo de entrar al detalle.
Dejo para el final un comentario que desde ayer me ronda por la cabeza. Hoy no es momento de verter ácidas críticas a todo lo que se cruza por el camino; todo lo contrario, no importa si el técnico que todos llevamos dentro hubiese tomado decisiones diferentes a las de Scariolo o si algún jugador no tuvo su mejor día, hoy martes 8 de septiembre nuestra Selección nos necesita y debemos estar a su lado.
A lo largo del Eurobasket estaré al pie de cañón día sí y día también, así que confío que nos vayamos encontrando por el blog. De momento os espero en la retransmisión de esta noche y no os olvidéis de dejar vuestras impresiones en el chat.

