Unicaja y Estudiantes no atraviesan por un momento dulce en este arranque de curso, las derrotas se acumulan en su balance y el casillero de victorias queda definido un brillante rosco. Por lo tanto, la confianza en ambos ya ni siquiera está en valores positivos y las caras son tan largas como las colas humanas que se forman al arrancar una maratón. Curiosamente, en la LEB Oro también nos encontramos con una situación muy similar; dos equipos, Tenerife y Tarragona, no levantan cabeza y ya suman la friolera de seis derrotas consecutivas. El deporte profesional en ocasiones puede ser ingrato, trabajas para hacerlo bien, pero cuando llega el momento de ver los resultados, la combinación de las variables que afectan al desarrollo de un proyecto deportivo profesional puede deparar cualquier resultado, incluyendo los menos deseados.
Como era de esperar en los últimos días he leído y escuchado a avispados analistas hurgar en la herida ajena y, honestamente, no me ha parecido correcto dado que en los cuatro casos que he comentado, se está trabajando en una línea correcta tanto desde el área deportiva como directiva. Todavía hay tiempo para enmendar los errores cometidos y no conviene agitar a las masas con comunicados sensacionalistas. Los intereses mueven montañas y el caso más descarado es la presión que está realizando un grupo formado por almas de muy diversa naturaleza que tiene como objetivo que Pepu Hernández tome el relevo de Luís Casimiro en el banquillo estudiantil. Me cuesta creer que un equipo conformado al gusto de Casimiro, lo pueda conducir otro técnico de manera más efectiva.
No me quejo, pero sí refunfuño. Hay que dar tiempo al tiempo y todavía hay un margen para que la tortilla gire varias veces de lado. ¿Quién puede poner un pero a la trayectoria de Aito García Reneses o a la de Luís Casimiro? En ambos casos hablamos de dos técnicos consagrados en la ACB que se merecen el respeto de todos y de los que no se puede dudar de su profesionalidad y absoluta dedicación a la causa que hoy les preocupa.
En este grupo de técnicos azotados por los vientos de crisis se ha añadido Txus Vidorreta que tras tener a su disposición la teórica mejor plantilla de la historia del Bilbao Basket, los resultados no están colmando expectativa alguna. El club vasco a pasado de pensar en ser una tímida alternativa a los grandes a coquetear con las posiciones de descenso. Vidorreta tiene crédito, de hecho el Bilbao está donde está actualmente en parte gracias a su excelente trabajo, pero si esta semana no se supera la ronda de la Eurocup, pueden surgir ciertas tensiones.
Las valoraciones se tienen que hacer a su debido tiempo y todavía es pronto para hacerlas. Adoptar decisiones drásticas a estas alturas es un craso error porque todavía hay margen para que el proyecto coja el rumbo que supuestamente tenía que tomar. Por otro lado, en el caso de que el panorama no mejore siempre habrá tiempo para hacer rodar cabezas.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Crisis tempraneras
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Hola! Soy aficionado al Estudiantes y una de las personas que piensan que habría que cesar a Luis si Pepu accediera a entrenar al Estu. No se trata de faltar al respecto ni decir que no sabe ni nada por el estilo. Se trata de que cuando un equipo no funciona, a veces, un estímulo externo, lo hace funcionar, y en el caso del Estu, si el estímulo es el de un entrenador campeón de mundo, subcampeón de europa y DE LA CASA, pues creo que puede ser útil. La plantilla no es Luis, es del Estu, y la diseñó Azofra con la directiva (y supongo y espero que con el conocimiento y validación de Luis, pero no es propiamente elegida por él).
ResponderEliminarDel resto del casos no opino, por no conocer los casos como creo conocer la indiosincracia del Estudiantes.
Un saludo
Gracias Carlos por tu comentario. Personalmente prefiero proyectos que no se basan en decisiones puntuales y sí en un recorrido mínimo. Puede que un cambio de cara en el banquillo representase un revulsivo, pero puede que no.
ResponderEliminarUn saludo!