Una nueva edición de la Copa del Rey está a la vuelta de la esquina y no hay cambios en el horizonte; la pasión por este torneo sigue representando el motor principal del baloncesto español. Lógicamente el playoff por el título es la referencia de todos, en él se corona el equipo más regular de la temporada, pero la Copa tiene algo especial que hace que todos estemos emocionados cuando se acerca el mes de febrero. En un fin de semana extendido, ocho equipos se enfrentan en unas rondas pasionales, intensas y donde solo hay una regla: no se puede fallar.
Seguramente este criterio de tolerancia cero al fallo es lo que convierte a la Copa en un objeto de deseo por propios y extraños: cualquier equipo puede tener un mal día, así que la etiqueta de favorito es un honor absolutamente volátil.
La edición del 2010 llega con el FC Barcelona como gran favorito para llevarse la victoria final, pero los otros siete equipos en tomar parte del torneo no se lo pondrán fácil. Sin ir más lejos este año tenemos a un Real Madrid renovado con un proyecto muy sensato, armado por Antonio Maceiras y dirigido por Ettore Messina, que pretende desbancar al Barça de su condición de equipo total. La rivalidad entre ambos clubes futboleros es tal que para este curso 2009-10, los presupuestos se dispararon y las plantillas son una colección de rutilantes estrellas. Por su lado, el Baskonia también reclama su cuota de protagonismo. El club vasco superó un inicio de liga titubeante y actualmente ha alcanzado un nivel de juego excepcional gracias al excelente rendimiento de jugadores como San Emeterio, Huertas, Splitter y Teletovic. No puedo olvidar un dato frío, pero esclarecedor, Dusko Ivanovic es un coleccionista del trofeo monárquico. El torneo del KO se ajusta perfectamente a la idiosincrasia del técnico montenegrino y es una variable a tener en cuenta en los pronósticos.
Pero aún hay más; Joventut, Bilbao, Sevilla, Valencia y Estudiantes llegarán a Bilbao motivados por hacer un gran papel y, por qué no, soñar con dar la campanada. Lógicamente, parten desde segunda línea, pero conscientes de que en un partido todo puede suceder y que las grandes gestas se consiguen paso a paso. En la Copa únicamente tienen que dar tres.
La idea de que en cuatro días los mejores equipos del país se enfrenten unos a otros bajo la presión de la eliminación directa, plantea el mejor escenario posible para disfrutar del baloncesto en su máxima expresión. Disfrutemos de ello.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario